Pedro Podesta, el mexicano que brilla en Japón


México, DF. 11 de diciembre de 2015 (Agencia Informativa Conacyt).- Pedro Luis Manuel Podesta Lerma, profesor investigador de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), es uno de los pedro podesta entrevista01jóvenes científicos mexicanos —especialista en física de partículas— más reconocidos a nivel internacional; encabeza el grupo de mexicanos que participa en el experimento Belle II, del Laboratorio de Partículas Elementales (KEK, por sus siglas en japonés), ubicado en Tsukuba, Japón.

A sus 38 años de edad, Podesta Lerma ha participado en varios de los experimentos de altas energías más importantes de todo el mundo, como el Laboratorio Nacional Fermi (Fermilab), en Estados Unidos; el Gran Colisionador de Hadrones (LHC, por sus siglas en inglés), en Suiza, y desde hace tres años en el KEK, de Japón.

Asimismo, el miembro nivel II del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) analiza la posibilidad de participar en un nuevo acelerador de partículas que se pretende construir próximamente en China.

Pero ¿quién es Pedro Luis Manuel Podesta y qué lo ha hecho sobresalir en otros países? Quizá su trabajo, su perseverancia, su pasión, carácter o actitud, o todas juntas.

Pedro Podesta tiene un dicho que lo ha acompañado toda su vida: “Toma las cosas con calma, no te preocupes por hacer algo, solo ponte a hacerlo y ya”, así con esa tranquilidad él se pone a trabajar sin presiones.

Ese carácter y temple lo heredó de su padre, quien, según recuerda, nunca se preocupaba por el mañana, siempre vivía y disfrutaba el presente, enseñanza que él ha tratado de seguir desde que era un niño.

Una infancia culichi

pedro podesta infancia01Sonriente y relajado, Pedro Podesta narra que su infancia transcurrió de manera “normal” en una colonia humilde de Culiacán, en Sinaloa.

“Yo crecí en Culiacán y hace más de 30 años en mi colonia había gallinas, puercos y vacas, a mí me tocaba ir al establo por la leche… Así toda mi infancia me la pasé jugando y divirtiéndome, no veía televisión ni tenía videojuegos”.

Emocionado por recordar la época de su niñez, menciona que siempre le llamó la atención la tecnología, “en la secundaria me metí a un taller de electricidad y me gustó mucho, de hecho pensaba estudiar algo de ingeniería eléctrica”.

Sentado en la orilla de la playa de Mazatlán, Sinaloa, el físico recuerda que cuando estaba en la preparatoria participó en las olimpiadas de física y matemáticas y fue entonces cuando se empezó a inclinar por esta disciplina.

“Me fue muy difícil elegir mi carrera, me gustaba todo, siempre he tenido esa particularidad, me gustaba la medicina, la historia, me gustaba todo. Cuando tuve que elegir dije ‘tengo que elegir algo en lo que me pueda mover de un lado a otro de manera natural y productiva’. Me di cuenta que la física y las matemáticas son una de las pocas disciplinas que están en todos lados, si uno quiere hacer cosas muy técnicas se necesita la física, si quieres hacer equipo o aparatos para la medicina necesitas la física; en física te puedes mover al área que quieras, no estás limitado y por eso soy físico”, relata.

De agujeros negros a partículas

pedro podesta entrevista02Señala que durante la licenciatura le llamaban la atención los aspectos de gravitación y agujeros negros, por tal razón se fue a estudiar la maestría en física nuclear al Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav) del Instituto Politécnico Nacional (IPN).

“Después comencé a estudiar algo de partículas y conocí al investigador Heriberto Castilla, yo no tenía una idea muy clara de qué hacían los que estudiaban física de partículas, pero me llamaba la atención y dije ‘bueno, vamos a ver qué es eso’”.

Las partículas elementales lo cautivaron tanto que decidió hacer su doctorado en física de partículas. “Lo que más me gustó fue estudiar la naturaleza más fundamental, porque a mí, desde que estaba chiquito, me gustaba observar el cielo y siempre tenía la curiosidad de conocer cómo funcionaba el universo pero al nivel más pequeño, yo decía ‘debe haber un momento y un límite en el que ya no haya nada'”, indicó.

Así fue como se involucró en la física de partículas que lo ha llevado a recorrer el mundo en los mejores experimentos de física de altas energías como el Fermi, el Gran Colisionador de Hadrones y el KEK.

Presente en los mejores proyectos

Con emoción y cierta nostalgia recuerda que primero trabajó en el Fermilab en donde colaboró en la construcción y desarrollo del primer detector para quarks B; después colaboró seis meses en el experimento CMS, y posteriormente en el experimento ALICE, estos dos últimos del Gran Colisionador de Hadrones.

Asimismo, hace tres años comenzó a trabajar en el experimento Belle II, del KEK, en donde coordina el grupo de mexicanos que trabajan en el diseño y desarrollo del Large Angle Bremsstrahlung Monitor (LABM) que medirá la intensidad de la luz emitida por el haz que colisionará electrones y positrones.

El alumno hace a la universidad

Además de la investigación, Pedro Podesta también se ha dado a la tarea de transferir su conocimiento y experiencias a las nuevas generaciones de investigadores. Fue él  quien impulsó la creación de la maestría y doctorado en física en la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS).

“A mí me agrada mucho dar clases porque uno nunca sabe si puede ayudar a alguien a descubrir algo… Yo solo les enseño a mis estudiantes a trabajar bien, a responsabilizarse y a ser ambiciosos”.

pedro podesta infancia02Con la gran sonrisa que lo caracteriza, Pedro añade que la universidad no hace al alumno, es el estudiante el que enaltece o desprestigia la institución. “Yo les digo a mis estudiantes que para hacer un gran trabajo no precisamente debes de estar en la mejor universidad, tú síguele trabajando y lo que buscas va a salir, no es tan difícil”.

De igual modo, los motiva al compartirles sus experiencias de trabajar con investigadores de las mejores universidades del mundo y en los mejores proyectos. “Yo les digo, he trabajado con investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), las universidades de Harvard y Yale, y les puedo decir que entre ellos y los mexicanos no hay diferencia, sabemos lo mismo, leemos los mismos libros. Quizá la diferencia radica en la cantidad de recursos humanos y económicos con los que cuentan dichas universidades extranjeras”.

Señala que en su opinión México está en un nivel intermedio en cuanto a física de partículas se refiere, los países que mandan en este rubro, como en otros, son los denominados de primer mundo como Estados Unidos, Alemania, Italia, Inglaterra y Japón.

Desmitificar al científico

Pedro Podesta recomienda a los jóvenes que estudien una carrera científica, porque asegura que es muy gratificante y nunca se van a aburrir. “Ser científico es divertido, es como ser un artista, uno hace cosas muy interesantes que a lo mejor otros no comprenden en ese momento, pero que terminan impactando de por vida a la humanidad”.

pedro podesta entrevista03Agrega que “lo más ‘padre’ de ser científico es que nunca te aburres, siempre hay algo nuevo y diferente cuando piensas que ya lo sabes. La ciencia es completamente diferente a todo lo que conocemos, por ejemplo, cuando uno ve una película o una novela, ya sabes o puedes inferir qué va a pasar; en la ciencia no sabes lo que va a ocurrir. Para mí es sorprendente cuando dices ‘por aquí no va a salir nada’ y sale, y uno dice ‘no puede ser, nunca lo hubiera creído’. La ciencia es como un juego en donde nunca sabes lo que va a pasar”.

Añade que si se quiere incrementar el número de científicos mexicanos se debe desmitificar la idea que se tiene de los científicos, para incentivar a que más niños y jóvenes estudien carreras científicas.

“Creo que hay que romper con esos estereotipos de que los científicos somos viejitos, enojones y sin vida social. Yo soy una persona normal, me encanta ir al cine, me gusta nadar o andar en bicicleta”.

Desmiente que los científicos se la pasan todo el día encerrados en un laboratorio. “Uno se lo toma con calma, sí le tienes que dedicar bastante tiempo. Depende de la temporada y de los proyectos que se tengan en puerta, pero en promedio yo creo que le dedico alrededor de 10 horas diarias, a veces un poco más pero a veces menos… Tienes que tomártelo con calma, no por trabajar 24 horas seguidas ya va a salir lo que esperas, la ciencia no funciona así”.

Claves para ser un científico exitoso

Respecto a las claves para ser un científico exitoso y reconocido por sus colegas nacionales e internacionales, con humildad y sencillez responde: “Creo que no hay que pensar en el éxito o en la fama, primero debes querer ser científico”.

Señala que tal vez el científico sí debe tener ciertas cualidades, quizá una de ellas es ser arriesgado, “en la ciencia no puedes ir nunca a la segura, te tienes que arriesgar y si fracasas ni modo, hay que seguir intentándolo, la ciencia está hecha más de fracasos que de aciertos”.

A pregunta expresa de ¿cuántas veces ha fracasado?, con una sonrisa contesta: “Varias, muchas veces me he equivocado, pero estos errores me han dejado varios aprendizajes, uno de ellos, y quizá el más importante, es que uno debe ser más humilde, porque muchas veces pasan los errores por no preguntar y quedarse con la duda”.

Añade que “a uno se le debe quitar lo engreído, creo que ese es uno de los pecados de los científicos, a veces somos muy engreídos, pero con el paso del tiempo, de las experiencias y de los fracasos uno aprende a apreciar y a escuchar a todo el mundo. Hay que ser terco pero no tanto”.

Ser científico no es más fácil ni más difícil que otras profesiones. “Quizá lo difícil es ser bueno o ser el mejor en algo, eso es lo complicado en cualquier cosa a la que uno se dedique”.

 

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