La sobredotación intelectual


Un seminario en la Ciudad de México


Dra. Janet Sáenz

Diagnósticos equivocados y poca atención en el área emocional y social son problemas por los que pasan muchas personas con sobredotación intelectual debido a que se confunde la intensidad de sus emociones, así como algunas de sus características, con patologías que llevan a profesionales de la salud a prescribir medicamentos que no sólo son innecesarios sino impiden, asimismo, la atención adecuada y el desarrollo integral del individuo, en ocasiones con consecuencias fatales.

El término “sobredotación intelectual” es la traducción al español de la  palabra giftedness, la cual se define como inteligencia por encima de la media y que para algunos especialistas está presente en sólo 2 por ciento de la población mundial. Sin embargo, estudios recientes señalan que en realidad es mucho más que tener un cociente intelectual elevado: se trata de asimilar y percibir el mundo de una manera compleja y profunda.

En México, de acuerdo con la Ley General de Educación, estas características se señalan como capacidades y aptitudes sobresalientes y quienes las poseen pueden estar en riesgo psicológico.

Janet Sáenz, doctora en educación del niño sobresaliente por la Universidad de Alabama, fundadora en 1994 de la Asociación Mexicana para el Apoyo a Sobresalientes (Amexpas), conferencista e investigadora internacional, advierte sobre la vulnerabilidad de estas personas:

―En algunos casos, niños y adultos tienen una alta resiliencia y pueden levantarse pese a no haber tenido una adecuada atención. Se vuelven personas productivas y desarrollan todo su potencial. Pero otros, lamentablemente, no pueden hacerlo y se vuelven vulnerables. Niños y adolescentes pueden sufrir por falta de comprensión en su familia, en su escuela, porque se sienten diferentes y les cuesta hacer amigos. Cuando no se atiende el área emocional y social, estos chicos pueden caer en el alcoholismo, drogas, delincuencia e incluso ser reclutados por sectas que los explotan. Ellos se dejan engañar por su necesidad de ser aceptados, de pertenecer a algún grupo, de tener amigos, o simplemente de sentir que alguien los entiende.

Grandma Moses. Estampa,1969.

“El talento puede estar dormido, pero una persona sobresaliente lo es siempre; sólo necesita la motivación y el apoyo necesarios para desarrollarse…”

La doctora Sáenz, con experiencia en la identificación y enseñanza de niños sobresalientes, así como en la capacitación de maestros en México desde 1983, cita al doctor James T. Webb, uno de los especialistas mundiales más connotados en el campo de la atención emocional de personas sobresalientes, al hablar acerca del peligro de los diagnósticos equivocados.

―Cuando los padres no conocen mucho del tema aceptan diagnósticos como el trastorno por déficit de atención e hiperactividad, bipolaridad, oposicional desafiante y otros, y a veces medican a sus hijos sin necesidad, lo cual evita una correcta atención con las consecuencias que ya comenté ―señala.

Si los padres se capacitan para saber cómo ayudar a sus hijos, “pueden evitarse también otros problemas, como el reclutamiento de niños en las zonas rurales más apartadas, por parte de grupos de narcotraficantes, los cuales se aprovechan de los talentos de los chicos en las matemáticas o el pensamiento creativo para usarlos en su actividad ilícita. Por desgracia también tenemos antecedentes de niños desde los ocho años que se han suicidado por tener severos problemas emocionales derivados de la falta de atención por sus aptitudes sobresalientes o por un mal diagnóstico que impidió esa atención. Esto es muy grave”, expresa la doctora Sáenz.