¿Es su Hijo un Niño Sobresaliente con Alto Potencial?. Como Identificarlo y Apoyarlo


Artículo publicado en la revista “Contenido” de el mes de Mayo de 2007. Editado por Janet Sáenz y Luz Caraza.


Gabriel Villaseñor – de apenas 12 años de edad — aprendió a leer y escribir a los tres años de edad y desde los 5 años realizó proyectos y experimentos en el campo de la electricidad y la mecánica. A los 7 años estudió electrónica. A los 10 años se inscribió en la carrera técnica de Diseñador de Microsistemas Digitales y a los 11 años cursó la asignatura Teoría y Laboratorio de Neumática correspondiente al 7º semestre de la carrera de Ingeniería en Robótica del IPN. Hoy en día tiene su propia empresa (Centix) donde ofrece más de 200 inventos, algunos apoyados por Electrónica Steren y uno con patente en tramite. También está colaborando en Silicon Systems, empresa dedicada a la elaboración de kits electrónicos educativos. Contrario a la fascinación que causa en adultos, algunos de sus compañeros lo han abucheado al expresar sus conocimientos y le han llamado “el sabelotodo” y en el mejor de los casos “niño genio”.

De acuerdo con la pedagoga y Doctora en Educación de Sobresalientes Janet Sáenz –estadounidense nacionalizada mexicana con más de 40 años de experiencia educativa en México– asesora, en la última década de la Secretaría de Educación Pública y escuelas particulares en los siguientes estados: Nuevo León, Sinaloa, Tlaxcala, Oaxaca, Guerrero, Chiapas, Veracruz, Sonora y Tabasco, existen por lo menos 15 sobresalientes por cada 100 niños y jóvenes en edad escolar, aunque no necesariamente se encuentran estudiando”.

“Los niños sobresalientes (mal llamados genios) son aquellos que superan claramente a sus compañeros en el desenvolvimiento académico, talento creativo y/o otras áreas” y son quienes necesitan más de lo que el programa educativo ofrece.

Con base en investigaciones realizadas por Janet Sáenz –también catedrática de la Maestría en Educación Especial – área de Capacidades y Aptitudes Superiores en la Universidad Autónoma de Tlaxcala-, estableció una pirámide que retrata la incidencia de niños sobresalientes en México: En la base se encuentran los promedios que son entre el 70 y 80% de la población de niños en México. El peldaño ascendente siguiente es el de los sobresalientes que son entre el 15 y 20% de la población infantil, seguido por los altamente sobresalientes que son del 3 al 4.95% y finalmente en la punta de la pirámide se encuentran los adultos con productos de nivel genio que ocupan el 0.05% de la población, (ganadores de Premios Nóbel y otros).

De acuerdo con la especialista, existen pruebas específicas de inteligencia, creatividad y rendimiento usadas frecuentemente para fines de identificación como el C. I. que mide su desempeño, sin embargo ni estas pruebas son determinantes, ni tampoco dicen nada las notas del colegio, lo más importante es que tengan productos los cuales muestren su potencial tal como es, (a través de poemas e historias originales; que destaquen en danza, teatro, música, arte, deportes, declamación; que realicen experimentos, inventos, o que tengan una curiosidad inagotable, etc., etc.)

Narra Patricia Sotelo López –psicóloga de y madre de Gabriel—  que él siempre fue curioso y mientras los niños se subían a los juegos como carrusel, él observaba fijamente el funcionamiento del mismo, además la cuestionaba sobre temas que en un principio pudo consultar en libros, hasta los 5 años de edad cuando preguntó: “Qué tipo de onda manejan las antenas de la televisión por cable” o “qué gases componen a los planetas”.

OCHO INTELIGENCIAS: Señala la especialista que si bien es cierto, que todos los padres desean tener un hijo sobresaliente, cuando perciben talentos o capacidades especiales, generalmente se niegan a reconocerlo por el temor a que sean considerados como “papás cuervo” que sobrevaloran a sus hijos.

Señala la Dra. Sáenz que a veces, también los padres creen equivocadamente que si es un niño con capacidades y aptitudes superiores, va a poder salir solo adelante, sin apoyo especial. Lo cierto es que estos niños requieren ser identificados y apoyados para desarrollar sus cualidades.

De acuerdo con el psicólogo norteamericano Howard Gardner –profesor de la Universidad de Harvard– existen 8 inteligencias. Un niño sobresaliente es relativamente fácil de identificar porque destaca en una o varias áreas y la presidenta de la Asociación Mexicana Para el Apoyo a Sobresalientes (AMEXPAS) recomienda una serie de actividades para estimular cada una de ellas:

La Inteligencia Verbal – Lingüística es la que tienen los escritores, los poetas, los redactores. A estos niños les gusta escribir, contar historias, memorizan nombres, lugares y fechas. Se les puede estimular, a través de actividades en teatro, animarlos a contar chistes, aprender otros idiomas y resolver crucigramas. Gabriel hoy habla tres idiomas: Inglés, Francés y alemán y próximamente estudiará Ruso y japonés.

La Inteligencia Lógico – Matemática es la que se emplea para resolver problemas de lógica y matemáticas. Es la inteligencia que tienen los científicos. A estos niños les gusta hacer experimentos, deducir, hacer preguntas, resolver problemas, formular abstracciones; son observadores, se emocionan con nuevas ideas, les gusta hacer hipótesis y ser emprendedores, etc. Se les puede impulsar a que realicen bosquejos, acercarlos a libros científicos, proveerlos de juegos como ajedrez, u otros donde se descifren códigos, misterios, utilizar libros con adivinanzas, rimas, y apoyarlos para que exploren y experimenten usando, imanes, lupas, etc. “Es muy útil siempre traer lápiz y papel a la mano para que cuando surjan las ideas escribirlas y no olvidarlas” asegura Gabriel.

Patricia siempre buscó cursos, talleres y exposiciones que fueran de su interés (aunque siempre ha tenido problemas para acceder por su edad), Gabriel tomaba clases los fines de semana e incluso cursos de hasta 8 horas seguidas. También continuamente visita la empresa electrónica Steren donde se le ha permitido platicar con los ingenieros. Por otro lado gente que lo conoce le regala aparatos electrónicos y digitales descompuestos para que él pueda trabajar en su propio taller.

La Inteligencia Musical, es la de los cantantes, compositores, músicos, bailarines. A los niños que les gusta cantar, escuchar música e interpretarla, se recomienda enseñarles lecturas rítmicas, a tocar instrumentos, emplear música para acelerar el aprendizaje, usar libros con canciones, etc. Gabriel a los 6 años pidió a su madre aprender a tocar el violín, y a los 11 años de edad ganó el Concurso de Composición Musical organizado por su escuela. La Dra. Sáenz recomienda que los papás lleven a sus hijos a conciertos de varios tipos de música y si observan mucho interés, que consigan opiniones de expertos en un conservatorio o escuela de música. Que escuchen música de calidad también en casa.

La Inteligencia Corporal – Kinestésica, es la capacidad de utilizar el propio cuerpo para realizar actividades o resolver problemas. Es la inteligencia de los deportistas, los artesanos, los cirujanos y los bailarines. A estos niños les gusta tocar, hablar, realizar actividades atléticas con cierto grado de dificultad, tienen movimientos precisos, buena coordinación, destreza motriz y alto nivel de energía. Se aconseja que practiquen deportes, baile, actuación o mímica.

La Inteligencia Interpersonal, es la que nos permite entender a los demás, y la solemos encontrar en los buenos vendedores, políticos, profesores o terapeutas. En estos niños hay mucha empatía, gustan de trabajar en equipo, hablar con gente, tienen muchos amigos, y generalmente son líderes, asumen la responsabilidad, se expresan con fluidez y concisamente, prevén consecuencias e implicaciones de las decisiones y son muy organizados. Es indispensable asociarlos a diferentes grupos, realizar deportes y juegos que requieren de cooperación y colaboración, entre otros.

La Inteligencia Intrapersonal, es la que permite entenderse a uno mismo y no está asociada a ninguna actividad concreta y contrario a la inteligencia anterior a estos niños les gusta trabajar solos, persiguen sus propios intereses, siguen sus instintos y buscan ser originales. Los padres y maestros deben ayudarles a realizar proyectos individuales o en parejas, pueden escribir diarios y reunirse con gente que ha alcanzado metas inusuales. Gabriel prefiere trabajar solo en sus proyectos escolares, tanto como en su taller en casa, para seguir desarrollando sus nuevas invenciones.

La Inteligencia Naturalista, es la que utilizamos cuando observamos y estudiamos la naturaleza. A estos niños les gusta investigar, observar con lupa la naturaleza y se les recomienda llevar a cabo viajes a granjas, parques nacionales, para observación de plantas y animales, y usar lupas, microscopios y material científico. Los niños de zonas rurales tienen más oportunidades para desarrollar esta inteligencia.

La Inteligencia Visual – Espacial, consiste en formar un modelo mental del mundo en tres dimensiones, es la inteligencia que tienen los marineros, los ingenieros, los cirujanos, los escultores, los arquitectos, o los decoradores. A estos niños les gusta dibujar, construir, diseñar, soñar despierto, ver películas, pensar en imágenes. Es recomendable estimular su imaginación, que ilustren historias y cuentos, (que nunca tengan acceso a libros para colorear, porque esta actividad mata el desarrollo del pensamiento creativo), que diseñen juegos de mesa, que realicen visitas a museos de arte, planetarios, que se entrevisten con arquitectos, médicos y artistas de todo tipo.

Pero no es todo trabajo, recomienda la especialista, también es necesario buscar actividades recreativas: “Estos niños nunca dejan de pensar y por momentos deben relajarse”. Gabriel gusta de andar en bicicleta, jugar con sus amigos a los video juegos y salir al parque con su perrita.
CUIDADO CON LAS CONFUSIONES: Advierte Janet Sáenz que si no se hace una identificación a tiempo, (a más tardar en la primaria), los niños pueden vivir frustrados, ocultar sus cualidades o en el peor de los casos emplearlas para delinquir. “Continuamente estos niños o jóvenes talentosos son candidatos para participar en actividades no positivas”, si no reciben apoyo de sus padres y maestros.

Coinciden los padres de niños sobresalientes que estos niños, casi siempre reciben burlas o exclusiones. El director de una empresa electrónica conoció a Gabriel gracias a la recomendación de la Fundación Educativa de las Américas y de Amexpas y decidió otorgarle una beca para pagar sus estudios. Su madre de inmediato seleccionó un “prestigioso” colegio (al sur de la ciudad de México) donde los maestros y la misma directora dijeron a Patricia que Gabriel no era un niño sobresaliente y que ella le daba excesiva información”. Por eso Gabriel se cambió a otra escuela con más capacitación y más comprensión, donde se siente más a gusto.

Por otro lado un gran número de niños superdotados son muy inquietos o tienen baja motivación e inercia, la razón: todo ha sido muy fácil y necesitan nuevos retos, terminan sus tareas escolares muy rápido, se aburren y juegan, por lo que continuamente son mal diagnosticados con Trastorno de Déficit de Atención con Hiperactividad y en algunos casos hasta medicados. Recomienda la especialista que es necesario acudir con un neurólogo que confirme el diagnóstico y no basarse en la visión de un profesor o amigo.

Contrariamente también hay algunos casos de niños que son muy tímidos y la principal razón, señala Janet Sáenz, es que no encuentran amigos con quien puedan compartir sus inquietudes y en cambio son rechazados o sufren desaires. Algunos incluso prefieren ocultar sus habilidades y bajar sus calificaciones, otros prefieren la compañía de adultos pues necesitan plasmar sus ideas. “Es recomendable que acudan con un psicólogo o con algún experto en la educación de niños sobresalientes”.

Gabriel confiesa que prefiere platicar con adultos que con niños de su edad que a veces lo dejan hablando solo. No obstante le duele el rechazo y cuenta que en 6º grado pensó olvidar sus proyectos. “No pude hacerlo, pero afortunadamente siempre he encontrado buenos amigos y amigas que respetan mi forma de ser”.

Otros problemas físicos que pueden presentar son: dislexia, baja visión, deficiencia en el lenguaje, audición y psicomotricidad, lo que en consecuencia les causa tener deficientes habilidades para estudiar. En estos casos hay que enseñarles como investigar, organizar o incluso usar computadoras u otros medios. Igualmente es importante que se fijen metas y las realicen pues algunas personas brillantes presuponen la realización de algunas actividades.

Existen también algunas patologías donde es frecuente observar niños sobresalientes: Síndrome de Aspergher, Autismo y Trastorno Bipolar, aunque se desconoce aún la razón. Sin embargo no todos los que padecen este tipo de síndromes necesariamente son niños sobresalientes. Por lo tanto es necesario que se realicen estudios médicos con psiquiatras que puedan ayudarlos a controlar su enfermedad y así logren explotar al máximo su inteligencia.

Así le sucedió a Romina, quien comenzó a leer a los 3 años, sin embargo desde la adolescencia se le diagnosticó Trastorno de Bipolaridad, no obstante con ayuda de un psiquiatra la joven pudo estudiar la licenciatura en Fine Arts en la Universidad de Yale y su maestría en Educación en la Universidad de Harvard y hoy en día es una exitosa profesora en el Instituto de Arte de Chicago (Art Institute of Chicago).

SITUACIÓN EN MÉXICO: Desde por lo menos a mediados del siglo pasado, el sistema educativo en países como Estados Unidos, China, Japón, Alemania, Australia, España, Brasil, Guatemala y Reino Unido ha creado mecanismos institucionales para brindar el apoyo necesario a los muchachos que demuestran talentos especiales, con una metodología para descubrirlos y darles el apoyo social y laboral.

Nuestro país, se lamenta la especialista, se encuentra a la zaga. Aunque ha habido algún esfuerzo institucional (por ejemplo el proyecto denominado Educación para los Alumnos con Capacidades y Aptitudes Sobresalientes de la Secretaría de Educación Pública, (C. A. S. por sus siglas) la educación en nuestro país se ha enfocado al rezago cuantitativo que padece, aunque la SEP reconoce el derecho a contar con un sistema de educación especial que permita el desarrollo del sobresaliente (Artículo 41 de la Ley General de Educación). El sistema educativo privado tampoco ha hecho esfuerzos importantes por desarrollar algún tipo de mecanismo que capte, apoye y encamine al talentoso.

“Gabriel fácilmente podría terminar la secundaria y la preparatoria en 2 años pero no se lo permiten, también ha cursado una carrera técnica de la cual no pudo obtener certificado”. Igualmente, señala Sáenz, muchos de los niños son rechazados de las escuelas o expulsados bajo el argumento de “no tenemos la capacidad para atenderlos”.

ASOCIACIONES Y ESCUELAS PARA SOBRESALIENTES: desde 1997 un grupo de padres de familia y maestros fundaron Amexpas, una asociación civil cuya misión es apoyar a niños y jóvenes con alto potencial. Esta asociación cuenta con grupos regionales en varios estados de la República Mexicana. Además imparte cursos para identificar y apoyar a estos niños en sus diferentes áreas. Asimismo, la Dra. Sáenz organiza anualmente desde hace 15 años el Curso de Verano “Ultra Plus” para niños y adolescentes de 4 a 17 años donde son atendidos por profesores con amplia formación y experiencia docente en esta área y se cuenta con la colaboración de investigadores de distintas universidades.

Algunas escuelas privadas también atienden a esta población: el Instituto Americano de Monterrey, en donde la Dra. Sáenz capacitó al personal docente por tres años, ofrece también programas para la atención de niños sobresalientes, explica Amelia Cantú de Alatorre, regiomontana y coordinadora del Programa de Talentos de AIM y madre de tres niños sobresalientes, que desde 1997 el instituto creó el Centro de Excelencia, encargado de poner en práctica un Programa de Desarrollo de Talentos, que consiste en identificar y desarrollar al máximo las capacidades de los niños sobresalientes. El programa –creado también con el apoyo del psicólogo Joseph Renzulli, director del “Centro Nacional de Investigación de Sobresalientes” de la Universidad de Connecticut– contempla la capacitación de los profesores para identificar y trabajar con niños sobresalientes. “Hay dos formas de identificarlos: aplicando pruebas de aptitud e inteligencia o por su desempeño en el salón y en casa” dice Amelia Cantú.

Una vez identificado al niño sobresaliente, un grupo interdisciplinario de maestros, psicólogos y especialistas en el área, determinan la mejor forma de desarrollar las capacidades además de monitorear el desempeño del niño durante todo el proceso. El instituto cuenta con un programa de diferenciación en el salón donde los niños sobresalientes acuden a cursos regulares con niños promedio, pero hay compactación de currículum para niños que muestran habilidad en un área específica y son apoyados por los maestros para que cursen una materia o el año escolar completo hasta en la mitad del tiempo. Si el niño es apto, también puede acudir a programas de aceleración parcial o total, que consiste en adelantar a los niños un grado ya sea para tomar sólo una materia o todas, dependiendo de sus habilidades.

Este fue el caso de Rodrigo R. ex alumno de la escuela, hoy es estudiante de mecatrónica en el Tecnológico de Monterrey, que con base en su potencial y la evaluación de los profesores se determinó pasar de segundo de secundaria a preparatoria.

A partir de 2º de primaria los niños sobresalientes pueden participar en un proyecto independiente: entre otras cosas los alumnos han creado sistemas de atención a clientes que aplicaron en la escuela y un manual de experimentos divertidos que pueden hacer en casa.

El Instituto ofrece actividades extra curriculares en Fine Arts para niños con esta inteligencia. Hoy, el AIM tiene un coro de niños cantores que ya grabó 2 discos, así como una pequeña orquesta de cuerdas (donde participan niños de 4 años en adelante) que se han presentado en el Festival Cervantino. Orgullosa, Amelia Cantú indica que el programa inició con 5 alumnos sobresalientes, hoy éstos ocupan el 20% de su matrícula. La razón: los diagnosticamos a tiempo y desarrollamos todas sus habilidades de tal forma que alumnos regulares impulsados por los alumnos sobresalientes y los programas escolares, a lo largo también logran destacar. El IAM también brinda asesoría a padres de niños sobresalientes quienes vienen de otras instituciones, para orientación en cómo desarrollar en sus hijos sus habilidades a la par que desarrollan un pensamiento crítico, independiente y que obtengan seguridad.

Gabriel asiste a una escuela secundaria regular en donde enfatizan los idiomas inglés y francés y le deja mayor tiempo para desarrollar sus proyectos entre los que destaca una pantalla para regadera con televisión que indica el clima ambiental para que terminando el baño la persona pueda saber cual es la ropa más adecuada para el día, también un amplificador para iPod del tamaño de un tarjetero que comercializa muy bien entre sus compañeros de escuela, un detector de humedad para macetas, un aparato que mide la concentración de un gas que puede determinar el grado de explosividad, una unidad de CD que lee y graba el contenido y escanea e imprime la portada del disco compacto sin necesidad de usar una computadora, un regulador de oxígeno y luz para peceras (dependiendo del número de peces que se encuentran en ella) y un tapete censor de paso (que enciende la luz, la tele, o activa una alarma cuando se pisa), este último con patente en tramite.

Ante el panorama en México, la madre de Gabriel quiere enviarlo al extranjero a estudiar, sin embargo él quiere enfocar sus estudios para desarrollar tecnología para ayudar a niños discapacitados o enfermos “me encantaría hacer un aparato de diálisis pequeño y portátil o tal vez extremidades robotizadas e implantadas para aquellos que carecen de éstas”.

A consideración de Gabriel cada niño es sobresaliente pues tiene cualidades que si las sabe explotar pueden ser de gran utilidad. Comenta la Dra. Sáenz: “Lo único que necesitamos es que nuestros padres respondan a las peguntas que hacemos con interés porque capacidad sin apoyo es talento perdido”.

Algunas características evidentes en  niños sobresalientes:
Por Janet Sáenz

  • Tienen mucha curiosidad y preguntan el por qué de las cosas
  • Poseen un vocabulario muy amplio y maduro para su edad
  • Manifiestan una memoria excelente
  • Algunas veces aprenden a leer solos
  • Persisten en sus metas, ideas y preguntas
  • Les gusta coleccionar cosas y a veces son colecciones no muy usuales
  • Son independientes en su forma de pensar
  • Se muestran creativos e imaginativos
  • Mantienen el interés en uno o más campos a través de los años
  • Inician sus propias actividades proyectos o investigaciones
  • Aprenden fácilmente con pocas explicaciones
  • Les divierten los juegos complicados
  • Se interesan e involucran en problemas mundiales
  • Se autoanalizan y son usualmente autocríticos
  • Les gusta tener amigos más grandes de su edad
  • Establecen altas metas e ideales para ellos mismos
  • Muchos son líderes
  • Tienen talento (s) en arte, música, teatro, danza, escritura y otras áreas culturales
  • Utilizan métodos científicos para investigación
  • Producen trabajos con ideas originales y únicas
  • Inventan y construyen con material desechable
  • Continuamente cuestionan las reglas establecidas en casa, escuela y comunidad
  • Muestran conductas inesperadas en ocasiones
  • Pueden aplicar información conocida a una nueva situación
  • Resuelven problemas a nivel superior, divergente e innovador
  • Pueden tener ideas diferentes y más originales que las demás personas
  • Disfrutan de la lectura, especialmente biografías
  • En ocasiones tienen bajas calificaciones y/o problemas de aprendizaje
  • Algunos son perfeccionistas y detallistas
  • Parece que algunos duermen menos
  • Algunos necesitan más apoyo que otros para desarrollar habilidades, valores y metas en forma positiva
  • ¡Tienen mucha energía!

A QUIEN PEDIR AYUDA

AMEXPAS

  • amexpas@prodigy.net.mx
  • D.F. (01 55) 58 13 16 20; (01 55) 58 12 82 34

American Institute of Monterrey
Mtra. Elizabeth Huergo, Directora General

  • (01 81) 8174 37 00; (01 81) 8048 37 00

Universidad Autónoma de Tlaxcala
Departamento de Educación Especializada

  • (01 246) 465 27 00


PERSONAS CREATIVAS Y SOBRESALIENTES PERO QUE NO FUERON RECONOCIDAS POR SUS COMPAÑEROS O MAESTROS.

Por Janet Sáenz

EINSTEIN: TENÍA 4 AÑOS CUANDO EMPEZÓ HABLAR Y 7 AÑOS CUANDO EMPEZÓ A LEER.
ISSAC NEWTON: TUVO PROBLEMAS EN LA PRIMARIA.
BEETHOVEN: TENÍA UNA MAESTRA DE MÚSICA QUE DIJO:”COMO COMPOSITOR – NO TIENE REMEDIO”.
EDISON: SUS MAESTROS DIJERON QUE ÉL NO TENÍA POSIBILIDAD DE APRENDER.
WALT DISNEY: PERDIÓ SU PRIMER TRABAJO EN UN PERIÓDICO PORQUE “NO TENÍA BUENAS IDEAS”.
LOUIS PASTEUR: TUVO MALAS CALIFICACIONES EN QUÍMICA EN SU PRIMER AÑO DE UNIVERSIDAD.
WINSTON CHURCHILL: REPROBÓ 6o. AÑO DE PRIMARIA.
LEON TOLSTOY: NO TERMINÓ SUS ESTUDIOS EN LA UNIVERSIDAD.
BILL GATES: NO TERMINÓ SUS ESTUDIOS EN LA UNIVERSIDAD DE YALE.
ABRAHAM LINCOLN: ENTRÓ AL SERVICIO MILITAR COMO CAPITÁN Y TERMINÓ COMO TENIENTE.
LOUISA MA. ALCOTT: UN EDITOR LE DIJO QUE NUNCA IBA A PODER ESCRIBIR ALGO QUE FUERA EXITOSO PARA EL PÚBLICO.
JOHN F. KENNEDY: TUVO PROBLEMAS EN PRIMARIA.
ENRIQUE CARUSO: SU MAESTRO DE MÚSICA DIJO QUE NO TENÍA BUENA VOZ NI HABILIDADES MUSICALES.
HELEN KÉLLER: SUS DISCAPACIDADES FÍSICAS ESCONDIERON SUS GRANDES TALENTOS POR MUCHO TIEMPO.

Mariana Chávez


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