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  • Ciudad de México.- Médicos del Hospital Infantil de México Federico Gómez (HIMFG) demostraron, a través de resonancia magnética, que el cerebro de los niños con trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) tiene inactivo un circuito que va de la región frontal a la cerebelosa, lo que por primera vez permitirá diagnosticarlo con un estudio.

    Los hallazgos son resultado de una investigación realizada entre 2012 y 2014 con 30 niños entre 6 y 10 años de edad, la mitad con TDAH, quienes fueron sometidos a estudios de resonancia magnética funcional para observar las diferencias en el funcionamiento del cerebro.

    Hasta ahora, el diagnóstico de TDAH se basaba sólo en la observación clínica de síntomas como hiperactividad, inatención e impulsividad.

    "Es la primera vez a nivel mundial que se logra describir un biomarcador con resonancia magnética funcional que va a ayudar a hacer el diagnóstico y seguimiento de estos pacientes", destacó Eduardo Barragán, jefe de neurología del HIMFG.

    Los estudios de los niños con TDAH confirmaron que todas las áreas del cerebro de estos pacientes están excesivamente activas a excepción del área del cíngulo, por lo que son incapaces de integrar la información.

    La nueva aportación de los médicos mexicanos es que el circuito frontocerebeloso está alterado o "apagado" en los niños con TDAH, lo que explica el comportamiento disperso.

    "Lo que hicimos en el departamento de radiología fue buscar el tracto frontocerebeloso, a ver si existía o no y si estaba o no funcional. Hubo una gran diferencia en los pacientes con déficit de atención en el número de tractos contra un paciente control (sano).

    "Es clara la diferencia no solo en el número de tractos, que es mucho menor en los pacientes con déficit de atención, sino que además, el grosor de los tractos es mucho mayor en los niños control", detalló Pilar Dies, jefa de imagenología del HIMFG.

    Barragán destacó que los estudios también demostraron que el tratamiento farmacológico no sólo controla los síntomas sino que consigue activar el circuito frontocerebeloso, es decir, modifica el desarrollo cerebral y favorece que los niños con TDAH adquieran las habilidades necesarias para ser adultos sanos.

    "Hay grandes mitos alrededor de los fármacos, se dice que los medicamentos pueden destruir el cerebro, matar neuronas y con esto estamos demostrando que evidentemente no pasa eso; por otro lado, hay estudios de seguimiento en pacientes con TDAH donde sabemos que el mismo trastorno (cuando no es tratado) favorece adicciones farmacológicas, conductas disruptivas e impulsividad", subrayó.

    De acuerdo con datos presentados por Barragán, hasta 44 por ciento de los adolescentes con TDAH comete robos, en comparación con hasta 15 por ciento de los adolescentes sanos; y hasta 20 por ciento de los pacientes con TDAH abusan de sustancias en comparación con 7 por ciento de los adolescentes sanos.

    La prevalencia de TDAH en México es de 5.2 por ciento de la población infantil, de hecho, Barragán calculó que en cada grupo de 25 niños hay uno con el trastorno.